Si eres padre de un gato, probablemente hayas escuchado sobre el virus de la leucemia felina (FeLV) y el virus de inmunodeficiencia felina (FIV).  Ambas asi abreviadas por sus Siglas en Ingles. Además, tu veterinario probablemente ha discutido la importancia de las pruebas de FeLV / FIV.

La atención veterinaria es costosa, por lo que puede preguntarse por qué tu gato necesita esta prueba, dadas todas las otras enfermedades que los gatos pueden adquirir.

FeLV y FIV son enfermedades graves en la población de gatos. Conocer el estado de FeLV / FIV de tu gato, ya sea negativo o positivo, lo ayudará a mantener a su mascota lo más saludable posible.

 

 

Conceptos básicos de FeLV y FIV

FeLV y FIV son enfermedades infecciosas que afectan al 2–4% de los gatos. Debilitan el sistema inmune, haciendo que los gatos sean susceptibles a numerosas infecciones y otras condiciones de salud que pueden acortar la vida útil.

El FeLV se transmite a través de las secreciones corporales de una gata infectada (por ejemplo, orina y saliva) o, con menos frecuencia, de una madre embarazada infectada a sus gatitos. Los gatitos jóvenes y los machos al aire libre no necesarios tienen un alto riesgo de infección por FeLV. En muchos casos, el contacto directo con un gato infectado, como el aseo mutuo, transmite el virus.

Los gatos con FeLV pueden ser asintomáticos o tener síntomas como apetito y pérdida de peso, letargo y cambios de comportamiento.

La VIF se transmite con mayor frecuencia a través de heridas profundas por mordedura, lo que hace que los machos al aire libre y no necesitados sean particularmente susceptibles a la infección. También se puede transmitir de madres infectadas a gatitos. La FIV progresa lentamente, con signos que no se presentan hasta varios años después de la infección. Los síntomas son similares a los del FeLV.

 

Prueba de FeLV / FIV

Debido a que el FeLV y el FIV se transmiten entre gatos y hacen que los gatos estén muy enfermos, cada gato debe someterse a las pruebas de FeLV / FIV. Los veterinarios usan varios análisis de sangre para detectar el FeLV y FIV en el sistema de un gato. Estas pruebas pueden ser un poco complicadas, así que lo guiaremos a través de ellas.

 

Pruebas de FeLV

Las pruebas de FeLV buscan antígenos, que son sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmune. El antígeno específico detectado por las pruebas de FeLV es una proteína llamada p27, que está presente durante las infecciones virales.

La prueba de FeLV es doble. La primera prueba es una prueba de detección, que busca p27 en el torrente sanguíneo. Un resultado negativo no requiere más pruebas. Un resultado positivo requiere una segunda prueba, que detecta p27 en los glóbulos blancos y confirma la infección.

 

Pruebas FIV

Las pruebas FIV, también de dos puntas, buscan anticuerpos, que son producidos por los glóbulos blancos para combatir infecciones. La prueba de detección FIV detectará anticuerpos antivirales generales. Un resultado negativo no requiere más pruebas. Un resultado positivo requiere una segunda prueba que detecte anticuerpos específicos de FIV.

Los gatitos menores de seis meses podrían dar positivo si recibieran anticuerpos específicos de FIV de su madre. Deben volver a analizarse cuando sean mayores de seis meses, después de que los anticuerpos maternos hayan desaparecido.

A continuación se presentan pautas sobre cuándo realizar las pruebas de FeLV / FIV:

  1. Primera visita veterinaria para gatitos
  2. Antes de la primera vacuna contra el FeLV
  3. Un nuevo gato que ingresa a un hogar con gatos no infectados
  4. Gatos no infectados, antes de que un nuevo gato ingrese al hogar

Si los resultados de la prueba no son concluyentes, la prueba debe repetirse en varios meses. El gato debe considerarse infectado mientras tanto.

Si su gato tiene un alto riesgo de cualquiera de las enfermedades, su veterinario puede recomendarle pruebas anuales de FeLV / FIV.

 

Qué hacer con un resultado positivo de la prueba

¡No tener miedo! Un resultado positivo de la prueba de FeLV o FIV no es una sentencia de muerte. Con la atención veterinaria y en el hogar adecuada, los gatos con FeLV o FIV pueden tener una buena calidad de vida durante varios años después del diagnóstico.

No hay tratamientos específicos para FeLV o FIV. En cambio, el tratamiento se dirige a los efectos secundarios de las enfermedades. Por ejemplo, un gato infectado puede necesitar medicamentos antiinflamatorios o antibacterianos.

Además de medicamentos, varias estrategias de manejo ayudan a mantener a los gatos infectados lo más saludables posible y evitan que infecten a otros gatos:

  • Manten a todos los gatos en el interior.
  • Alimenta con una dieta sana y equilibrada .
  • Mantener un ambiente libre de estrés .
  • Programa visitas veterinarias cada seis meses.
  • Evita la interacción entre gatos infectados y no infectados (por ejemplo, mantenga separados los recipientes de comida y agua).

Si haces todo ello veras que podran tus macotas tener una vida larga y muy feliz.

Por Dr. Elias Forest

Egresado de la UNAM en 1985, con maestría en Ciencias Veterinarias. Actualmente Jefe del Departamento de Medicina, Reproducción, Etología, Nutrición y Zoología en Tamaulipas.

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