Los perros experimentan el mundo a través de sus narices , y su sentido del olfato es una herramienta increíble para recopilar información. Desde revisar el «correo de orina» en el vecindario hasta localizar tesoros escondidos como caca de venado en el jardín, los perros usan sus narices para procesar su entorno de maneras que los humanos ni siquiera pueden comenzar a imaginar. Los perros tienen más de 200 millones de receptores olfativos frente a nuestros escasos cinco millones, lo que les permite traducir, decodificar, recordar y rastrear una variedad infinita de olores.

Cuando los perros entran en contacto con otros perros, usan su sentido del olfato para procesar una gran cantidad de información sobre su nuevo amigo o enemigo. Los perros leen a otros animales, personas y cosas a través de una combinación de sus sentidos, pero nada les da tanta información como lo que aprenden durante un olfato rápido.

¿Por qué los perros se huelen el trasero unos a otros?

Gran parte del olfato en los saludos de perro a perro se centra en el extremo de la cola , ya que el área es rica en identificadores únicos. Las glándulas anales, dos pequeñas glándulas ubicadas a los lados del ano, son glándulas odoríferas que secretan un líquido aceitoso de olor fuerte cuando un perro defeca, lo que se cree que es un marcador territorial. Los perros que se olfatean entre sí durante un saludo se enfocan en el área trasera para aprender cierta información, como la edad aproximada del otro perro, el sexo, la salud y si se conocen antes. Este tipo de olfateo es un primer paso rápido que puede determinar el curso del resto del encuentro.

¿Está bien dejar que mi perro huela a otro perro?

Un ritual de olfato de perro a perro generalmente sigue una rutina coreografiada que involucra a los perros dando vueltas uno al otro de la nariz a la cola. El rango entra en juego durante este tipo de saludo, ya que un perro más dominante podría olfatear antes de que un perro de menor rango lo intente y podría hacerlo por más tiempo. Un perro de menor rango podría hacer que su región trasera esté más disponible para el perro de mayor rango levantando una pata o poniéndose en cuclillas. Los perros que están familiarizados entre sí también pueden olfatear la cabeza, la boca y el torso del otro perro, como si trataran de determinar qué ha estado haciendo su amigo. Este comportamiento es especialmente evidente en hogares con varios perros después de que han estado separados.

El olfateo trasero puede volverse invasivo y desagradable, particularmente si un perro está indicando que finalice la investigación y el otro continúa. El perro molesto podría sentarse para evitar un examen más detenido o, si lo presionan, el encuentro podría convertirse en una pelea. Si esto sucede, es mejor sacar a su perro de la situación rápidamente para evitar más conflictos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, olfatear el trasero es un ritual informativo e importante que es una parte normal de los saludos de los perros.

Por Dr. Elias Forest

Egresado de la UNAM en 1985, con maestría en Ciencias Veterinarias. Actualmente Jefe del Departamento de Medicina, Reproducción, Etología, Nutrición y Zoología en Tamaulipas.

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