El poliomavirus es una infección mortal que afecta a muchas partes y órganos del cuerpo del ave simultáneamente. Esta infección afecta a las aves enjauladas, especialmente a las de la familia de los loros. Las aves jóvenes desde recién nacidos hasta juveniles (14-56 días), son las aves de mayor riesgo y suele ser fatal. Aunque no está probado, se cree que las aves adultas forman cierta inmunidad al poliomavirus.

Síntomas y tipos

Desde el momento en que el ave contrae la infección, tarda entre 10 y 14 días en mostrar síntomas. Sin embargo, un ave puede o no mostrar ningún signo de infección por poliomavirus. Si los síntomas se muestran en su ave, su muerte puede ser inminente, generalmente dentro de uno o dos días. Dado que la infección reduce la inmunidad del ave, puede ser susceptible a otros virus, bacterias, hongos y parásitos, lo que puede provocar una infección secundaria y la muerte.

Las aves con infección por poliomavirus pueden mostrar síntomas, que incluyen:

  • Un abdomen hinchado (distendido)
  • Pérdida de apetito
  • regurgitación
  • vómitos
  • Diarrea
  • Deshidración
  • Pérdida de peso
  • Depresión
  • Anormalidades de las plumas
  • micción excesiva
  • Respiración dificultosa
  • Sangrado (hemorragias) debajo de la piel
  • Languidez
  • Temblores
  • Parálisis

Causas

El poliomavirus generalmente se contrae a través del contacto directo con otras aves infectadas. También se contrae a partir de heces infectadas, caspa, aire, nidos, incubadoras, polvo de plumas o de un padre infectado que se lo pasa al polluelo.

Tratamiento

No existe un tratamiento conocido para la enfermedad por poliomavirus.

Prevención

Seguir métodos de higiene estrictos, como desinfectar cajas nido, jaulas, incubadoras o utensilios, puede ayudar a garantizar que su ave no se infecte con el poliomavirus. El virus, sin embargo, es resistente a la mayoría de los desinfectantes; use oxidantes como la playa de cloro en su lugar. Los aviarios y las tiendas de mascotas también deben realizar pruebas periódicas para detectar el virus. Y las aves nuevas deben ponerse en cuarentena para asegurarse de que no transmitan la enfermedad.

La vacunación está disponible, pero su eficacia aún no ha sido probada. La vacuna se administra en dosis doble a las aves jóvenes. La primera dosis se administra a las cuatro semanas de edad y la segunda dosis se administra entre las seis y las ocho semanas de edad.

Las aves adultas también reciben una dosis doble de vacunación; la segunda dosis se administra entre dos y cuatro semanas después de la primera. Luego se requiere una dosis de refuerzo de la vacuna anualmente.

Por Dr. Elias Forest

Egresado de la UNAM en 1985, con maestría en Ciencias Veterinarias. Actualmente Jefe del Departamento de Medicina, Reproducción, Etología, Nutrición y Zoología en Tamaulipas.

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