La luxación de la rótula es una afección ortopédica relativamente común en perros, y es el término médico para la dislocación de la rótula.

La rótula, o hueso de la rótula, normalmente se encuentra en un surco al final del fémur, y se desliza hacia arriba y hacia abajo en ese surco cuando la rodilla se dobla. En algunos perros, varias anormalidades de la pata causarán que la rótula se disloque de su ranura, evitando que la articulación de la rodilla se doble adecuadamente. Si la rodilla no puede doblarse correctamente, puede causar dolor, dificultad para caminar e incluso deformidades en las patas.

 

 

¿Qué es una rótula lujosa?

Si bien los traumatismos o las lesiones pueden causar una dislocación, la rótula de luxación se debe con mayor frecuencia a la forma de las estructuras en la pata que permiten que la rótula se mueva fácilmente fuera de lugar o que evite que se encuentre en el lugar correcto.

La rótula luxante puede ocurrir cuando la rótula se disloca medialmente (hacia la otra pata) o lateralmente (hacia el exterior de la pata). La rótula de luxación medial es especialmente común en perros de razas pequeñas. Las rótulas de luxación lateral son menos comunes; cuando ocurren, generalmente se encuentran en perros de raza más grande.

Un perro puede tener luxación de rótula en una o ambas patas traseras. Las rótulas luxantes varían en severidad, y el tratamiento depende de la severidad. Su veterinario calificará la gravedad de la siguiente manera:

 

Grado 1:

Este es el caso más leve, donde la rótula se puede dislocar de su ranura cuando es presionada por un veterinario, pero generalmente permanece en su lugar de otra manera. Este grado a menudo no causa ningún síntoma en el cachorro.

 

Grado 2:

Con severidad de grado 2, la rótula está en su ranura la mayor parte del tiempo, pero sale durante el movimiento. Puede dislocarse ocasionalmente o con frecuencia. Puede observar a su perro brincando o pateando su pata hacia atrás por varios pasos porque su rodilla no puede doblarse correctamente hasta que vuelva a aparecer. También puede ver períodos temporales de cojera.

 

Grado 3:

Cuando un perro tiene una luxación de grado 3, la rótula está fuera de su arboleda todo el tiempo y cuando se la vuelve a colocar en su lugar, inmediatamente vuelve a salir. Esto a menudo causará cojera constante y también puede hacer que el perro se agache al caminar.

 

Grado 4:

En casos de grado 4, la rótula está tan fuera de lugar que ni siquiera se puede mover temporalmente a su ranura. Un perro con este grado de severidad siempre cojea y generalmente no puede caminar o mover sus patas traseras normalmente. Este grado a menudo causa cambios en la estructura de la pata que causan deformidades de los huesos y músculos.

 

 

Tratamiento para la rótula luxante en perros

El amplio espectro de grados y dirección de la luxación (medial o lateral) dan como resultado una amplia gama de necesidades de tratamiento. Su veterinario determinará el mejor curso de acción para su cachorro individual. En un sentido general, el tratamiento varía desde simplemente monitoreo hasta reparación quirúrgica.

En casos leves en los que el perro no cojea o cojea ocasionalmente durante breves períodos de tiempo, el monitoreo es apropiado. Presta atención a si tu perro cojea con más frecuencia, lo que puede indicar que se necesita medicación o tratamiento adicional. Es importante tener en cuenta que la dislocación puede desgastar el surco de la rótula con el tiempo, lo que hace que la luxación se vuelva más severa.

Con luxación de grado 1 o leve de grado 2 donde no se necesita cirugía, los suplementos para las articulaciones pueden ser útiles. El movimiento inapropiado de la articulación puede causar artritis y dolor en las articulaciones a medida que el perro envejece. Se ha demostrado que los suplementos para articulaciones que incluyen glucosamina, condroitina y aceite de salmón ayudan a reducir la artritis en los perros. El uso de suplementos antes de que se desarrolle la artritis puede reducir el dolor articular asociado con las rótulas luxantes.

Tu veterinario puede recetar medicamentos antiinflamatorios u otros medicamentos para el dolor . La fisioterapia también puede ayudar en algunos casos. Desafortunadamente, un aparato ortopédico para perros generalmente no es beneficioso en casos de luxación de rótula.

 

¿Cuándo debe considerarse la cirugía?

Se recomienda la cirugía cuando los signos clínicos están presentes con frecuencia o siempre. Esto generalmente ocurre con luxaciones de grado 3 y 4, así como con algunas luxaciones de grado inferior en razas más grandes, que a menudo son laterales y debilitantes.

Cuando la marcha o postura de una mascota se ve afectada, la cirugía casi siempre es necesaria. Los cambios en la marcha y la postura pueden incluir cojera frecuente, las patas traseras dobladas hacia adentro cerca de las rodillas, o la parte inferior de las patas traseras girando hacia afuera. También puede notar que su cachorro no está dispuesto o no puede saltar o agacharse las patas traseras al caminar.

La cirugía también es necesaria si el perro de repente se vuelve muy cojo. Esto puede ser un signo de un desgarro del ligamento de la rodilla , que ocurre con mayor frecuencia en perros con rótulas de lujo. Si se observa cualquiera de estos signos, consulte a su veterinario de inmediato, ya que la marcha anormal continua puede causar más problemas en la pata.

El tipo y la complejidad de la cirugía varía sustancialmente según la causa de la luxación y la anatomía del perro individual en las patas traseras. Los altos grados de luxación pueden deberse a problemas de alineación con los huesos y los músculos de la pata, y la luxación en sí misma puede causar más cambios y deformidades en las pata. En tales casos, estas anomalías también deben corregirse quirúrgicamente para resolver el problema.

La cirugía puede incluir profundizar el surco donde debería estar la rótula, aflojar o tensar los tejidos alrededor de la cápsula de la articulación de la rodilla, cambiar el ángulo de los huesos de la pata o mover los accesorios musculares en la pata. La cirugía a menudo es efectiva para resolver las rótulas de luxación, pero en casos severos o luxaciones laterales de perros grandes, los cambios en la pata que ocurren con el tiempo debido a la rótula anormal no pueden resolverse por completo. En tales casos, consultar con un especialista en ortopedia veterinaria puede ser útil, especialmente cuando se necesitan correcciones complejas.

Las rótulas lujosas tienen un amplio rango de severidad, y por lo tanto tienen una amplia gama de necesidades de tratamiento. Trabaja con tu veterinario para encontrar el tratamiento adecuado para tu cachorro individual.

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