Desafortunadamente, las lesiones en las patas ocurren con los mejores caballos, a menudo en los momentos más inoportunos. Los caballos de campo de trabajo duro pueden girar una pata en el campo y torcerse. Los caballos de muestra pueden tropezar bajo la emoción de las luces de competición. Los caballos de placer pueden tropezarse en el sendero. De cualquier manera, el uso de la terapia de frío puede ayudar a cualquier propietario de un caballo a asegurarse de que su caballo esté en el camino de la recuperación.

 

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¿Qué es la terapia de frío?

El uso de hielo en una pata lesionada o inflamada se conoce como terapia de frío. El uso adecuado puede ayudar a mejorar una variedad de lesiones musculares, articulares y de tejidos blandos. La temperatura fría del hielo ayuda a disminuir el flujo de sangre al área lesionada. A su vez, la reducción del flujo sanguíneo ayuda a minimizar la hinchazón y la inflamación, disipa el calor y alivia el dolor. Al mismo tiempo, la terapia de frío ralentiza el metabolismo del tejido que rodea la lesión, lo que ayuda a minimizar el daño adicional y  como resultado, acelera la curación.

La terapia de frío es más efectiva durante las primeras 48 horas después de una lesión o inflamación, mientras más pronto comiences, mejor. Pero el uso de hielo después de un entrenamiento intenso también puede ayudar a un caballo con condiciones crónicas, como tendones débiles y ligamentos de una lesión pasada. Sin embargo, se debe tener cuidado siempre que se use terapia fría en una extremidad lesionada. Los vendajes demasiado apretados pueden comprometer la circulación. Del mismo modo, el hielo aplicado durante un tiempo prolongado puede dañar la piel de su caballo y el tejido subyacente. La regla general es helar por 5 minutos y descansar por 15 minutos. Repita esto hasta que el calor y la hinchazón se reduzcan. Todo el proceso debe repetirse de tres a cuatro veces al día, a menos que tu veterinario le indique lo contrario.

 

Si tu caballo tiene una lesión en la pata, contacta a tu veterinario si:

  • La cojera es severa
  • Tu caballo es reacio a moverse
  • Hay una herida abierta
  • El área lesionada está caliente al tacto
  • Tu caballo tiene fiebre
  • Tu caballo ha perdido el apetito
  • Hay hinchazón excesiva
  • Tu caballo parece estar con un dolor moderado a severo
  • La cojera dura más de un día sin una mejoría significativa

 

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Cómo utilizar la terapia de frío

Hay una gama de bolsas de hielo y vendas flexibles disponibles para facilitar la terapia de frío. Los mejores productos para elegir dependerán, en parte, de dónde se encuentra la lesión. Un paquete de hielo más rígido con vendas o envolturas estándar  se adaptará mejor a algunos lugares de tu caballo. Otras áreas, como a lo largo del mechón o el cañón, se tratarán mejor con vendajes. Para apuntar a regiones aún más específicas de la parte inferior de la pata de tu caballo, las botas especiales de hielo recargables, como el Roma® Ice Boot, proporcionan una terapia de enfriamiento y controlan la hinchazón. Múltiples celdas de hielo en Roma Ice Boot brindan la flexibilidad de moldearse a las curvas  para un enfriamiento efectivo.

 

Consejos para la terapia de frío

Algunos caballos son muy sensibles a las bajas temperaturas. Incluso si tu caballo no lo es, su actitud podría cambiar cuando trates de aplicar una bolsa de hielo a una pata inflamada. Para ayudar a tu caballo a sentirse más cómodo con las bajas temperaturas haz lo siguiente:

Usa un paño húmedo como amortiguador entre el paquete de hielo y la piel; es posible que se necesiten más capas cuando uses paquetes de frío activados químicamente.

No coloque bolsas de hielo directamente sobre las heridas abiertas. Primero usa varias capas de gasa de algodón.

Si es posible, usa vendajes CoFlex o PowerFlex en el área entre los tratamientos de terapia de frío para ayudar a reducir la hinchazón.

 

Recuerda

Recuerda que en casos graves donde el comportamiento es muy marcado y se tienen otros síntomas debes acudir siempre al veterinario.

Por Dr. Elias Forest

Egresado de la UNAM en 1985, con maestría en Ciencias Veterinarias. Actualmente Jefe del Departamento de Medicina, Reproducción, Etología, Nutrición y Zoología en Tamaulipas.

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