Traer a casa un nuevo perro es emocionante, pero presentarlo a tu gato en casa es intimidante. ¿Se van a querer o habrá mucha persecución, silbidos y ladridos involucrados? Cuando traigas un nuevo perro a casa, es imperativo que presentes a tus mascotas correctamente para que pueda limitar o evitar una primera reunión agresiva y / o traumática.

¡Sigue leyendo para aprender sobre la mejor manera de presentar a tus amigos peludos!

 

Paso 1: Separar los animales

Cuando lleves a casa a tu nuevo perro, asegúrate de que tu gato tenga un lugar seguro. Un gran espacio sería una habitación libre, una oficina o incluso su dormitorio. El lugar seguro debe incluir los juguetes, la comida, el agua, la cama y la caja de arena del gato. Al mantener a tu gato y tu perro separados, tu perro puede adaptarse a su nuevo hogar de manera segura. Usa tu mejor criterio sobre cuánto tiempo debe mantener a tus mascotas completamente separadas. Todos los perros tendrán diferentes tasas de ajuste. Mientras estés en esta fase, asegúrate de pasar mucho tiempo en la habitación con tu gato dándole tiempo de juego, mimos y amor para que tu gato no se sienta descuidado.

 

Paso 2: alimenta a tus mascotas “juntos”

Ahora que tu perro se está volviendo cómodo en su nuevo hogar, comienza a alimentar a tu gato cerca de la puerta. En el otro lado de la puerta, alimenta a tu perro al mismo tiempo. Coloca el tazón del gato y el tazón del perro lo suficientemente cerca como para que puedan detectarse mutuamente, pero no tanto que sean demasiado incómodos para comer. ¡Este es el primer paso para acercarlos a una actividad que el gato y el perro aman: comer! Luego puedes acercar gradualmente los tazones hasta que ambos tazones queden bien contra la puerta.

 

Paso 3: Intercambia los olores

Este es un paso muy importante. Todos sabemos que lo primero que hace un perro cuando tiene un olor desconocido es escabullirse. Por lo tanto, para que ambos animales se acostumbren al olor del otro, intercambian sus olores. Por ejemplo, coloca la cama de tu gato y algunos de sus juguetes fuera de la sala de confinamiento para que tu perro pueda oler, y viceversa. El intercambio de aromas permitirá que tus mascotas se acostumbren entre sí y les ayudará a darse cuenta de que hay un nuevo animal en la casa.

 

 

Paso 4: La reunión inicial y saludar

Ahora es el momento de dejar que tus mascotas se vean por primera vez. Recuerda, los animales pueden sentir cuando estás preocupado o nervioso, así que trata de mantener la calma durante este proceso. Asegúrate de mantener a tu perro con correa. Abre la puerta de la habitación del gato y manten a tu perro tranquilo. El uso de comandos como «sentarse», «quedarse» y «dejarlo» a menudo son útiles para mantener a tu perro concentrado y tranquilo. Es importante que no intentes forzar ninguna interacción en esta etapa, así que si el gato se siente asustado o no quiere interactuar con el perro, ¡está bien! Por ahora, es más importante que simplemente se vean. Recompensa a tu perro con golosinas cuando esté tranquilo, sentado y / o quedándose. Repite este proceso durante unos días hasta que tu perro pueda mantenerse tranquilo cuando vea al gato.

 

Paso 5: Gato fuera, perro sigue con correa

Es hora de dejar que tu gato salga de su sala de confinamiento. Esto permitirá que tu gato explore más olores y revise las posesiones de tu nuevo perro. Todavía es importante en esta fase que tu perro permanezca amarrado para que el perro no asuste demasiado al gato ni lo persiga. Continúa usando comandos de «sentarse», «quedarse» y «dejarlo» con tu perro para establecer límites con el gato. Cuando tu perro se comporte bien con el gato, recompénsalo generosamente con golosinas.

Un buen consejo es utilizar un tratamiento de «alto valor», que significa algo que tu perro ama absolutamente (es decir, el pollo), que le mostrará que su buen trabajo es importante. Tu objetivo es que tu perro se quede e ignorar al gato cuando están en la misma habitación. Si el gato pasa corriendo y el perro trata de perseguir al gatito, usa tus comandos y recompénsalos con golosinas / elogios cuando tu perro ignore con éxito. Es posible que debas repetir este proceso durante unos días.

 

Paso 6: Gato y perro sueltos juntos

Felicidades, la parte más difícil ha terminado! Cuando tu perro ha ignorado con éxito la presencia de tu gato, ¡sabes que ambos pueden estar sueltos juntos! Es posible que aún debas hacer algún entrenamiento de seguimiento con tu perro en alguna ocasión.

 

No esperes que sean amigos muchas veces esto no pasa, si se da la relación entre ellos habrás tenido una doble recompensa.

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