Después de un largo invierno, su hogar no es lo único que necesita ordenar. La temporada de limpieza es la oportunidad perfecta para volver a encarrilar el entrenamiento de tu cachorro. Afortunadamente, no se necesita mucho esfuerzo para revitalizar el plan de entrenamiento de tu perro, ¡solo un poco de creatividad, un bolsillo lleno de golosinas y la voluntad de divertirse juntos!

 

1. Estar fuera

Nuestros perros son fantásticos para aprender nuevas habilidades, pero no necesariamente tan buenos para generalizarlos, lo que significa que los comportamientos que enseñas en casa no siempre se traducen en una nueva ubicación. Es por eso que tu perro puede ser un profesional cuando viene a tu patio, pero no tan rápido cuando lo prueba en el parque para perros. Trabajar en ejercicios de entrenamiento en una variedad de espacios diferentes puede ayudar a tu perro a aprender a responder incluso cuando se enfrente a distracciones como olores inusuales y nuevos amigos. Solo recuerde mantener las sesiones de entrenamiento positivas y comenzar a un nivel que le facilite el éxito. Y, por supuesto, trae golosinas para recompensar los esfuerzos de tu cachorro.

 

2. ABT: Siempre entrena

Una de las formas más fáciles de mantener las habilidades de tu perro en su mejor forma es usarlas tanto como sea posible. Piensa en formas creativas de incorporar todas las cosas interesantes que aprendió en el aula a tu vida diaria. Cada interacción con tu perro es una oportunidad de practicar lo que sabe. Pide una «estancia» antes de dejar el plato de comida, haga que tu perro «espere» antes de salir del auto y pida una «sentada» antes de lanzar una pelota. Estas lecciones sobre la marcha no solo mantienen frescas las habilidades de entrenamiento de tu equipo, sino que ayudan a tu perro a dominar el control de los impulsos con cada interacción.

 

 

3. Prueba un truco

Los trucos para perros son una forma adorable de desempolvar las telarañas de tu rutina de entrenamiento. Hacer un entrenamiento de «diversión por diversión» ayuda a revitalizar su rutina típica. Enseñar trucos como girar y tejer piernas mantiene las habilidades afiladas en ambos extremos de la correa; tu perro aprende a pensar de manera creativa y afinas tus habilidades de entrenamiento canino. Recuerde, no hay presión para la perfección al enseñar trucos, ¡se trata de crear algo adorable juntos!

 

4. Repasa tus habilidades de entrenador

¿Se necesitan media docena de solicitudes antes de que tu perro responda a «sentarse»? La reacción de tu perro podría deberse a un error del operador. El entrenamiento descuidado conduce a respuestas descuidadas, así que considera cómo interactúas con tu cachorro cuando le pides que haga algo. ¿Dices «sientate, sentado, sientate…» en lugar de solo preguntar una vez? ¿Confundes a tu perro usando palabras indistintamente, como decir «abajo» cuando tu perro salta sobre ti pero también cuando quieres que ponga su barriga en el suelo? Ser un entrenador claro y constante ayuda a tu perro a tomar las decisiones correctas.

Si bien la mayoría de los padres de mascotas asocian el entrenamiento con un entorno de clase, la realidad es que el entrenamiento ocurre cada vez que usted y su perro interactúan. ¡Trabajar con modales en el mundo, entretejer el entrenamiento en tu vida cotidiana, probar algunos trucos y recordar tu papel en la ecuación del entrenamiento ayudará a mantener las habilidades de tu perro en su mejor forma!

Por Dr. Elias Forest

Egresado de la UNAM en 1985, con maestría en Ciencias Veterinarias. Actualmente Jefe del Departamento de Medicina, Reproducción, Etología, Nutrición y Zoología en Tamaulipas.

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